Rupit, un pueblito medieval con mucho encanto

La vista llegando al pueblo.

Muchos amigos y conocidos me habían dicho ya varias veces que tenía que conocer Rupit, porque para ellos es de los pueblos más bonitos de Catalunya… y ahora que finalmente lo conocí, debo reconocer que tienen toda la razón!

Aunque está a unos 100 kilómetros de Barcelona, el camino se hace más largo porque tiene muchas curvas, pero definitivamente vale la pena…urante casi todo el trayecto el paisaje es precioso y una vez en el pueblo te sentirás en otro mundo!

Al llegar encontrarás un parking un tanto pequeño, así que si vas en fin de semana probablemente te costará hacerte con un puesto libre. Ya resuelto este problema, un puente colgante te dará la bienvenida al centro de Rupit y a sus pequeñas calles medievales de piedra… y a pesar de ser pequeñito, no tendrás problema para encontrar un lugar donde comer o tomarte algo (yo probé un plato de jabalí con galletas María y chocolate que estaba muy bueno… y no, no es broma). Yo la verdad no estuve mucho tiempo, pero me quedaron muchísimas ganas de volver para poder hacer alguno de los recorridos rurales y tomar más fotos, ya que es un pueblito increíblemente fotogénico!

 

El puente colgante.
La vista del pueblo desde el puente colgante.
El centro del pueblo.
Ventanas con encanto.
Otra vista desde el centro.
Alley oop!!!
Las callecitas medievales.
Cruzando el puente me despido de Rupit… quiero regresar pronto!

 

La Sagrada Familia por dentro

Puedes quedarte admirando esta genialidad por horas.

La Sagrada Familia es probablemente el símbolo de Barcelona. No hay quien pase por la Ciudad Condal sin llevarse una foto de recuerdo de la obra maestra de Antoni Gaudí… pero no todo el mundo entra. Las largas colas, la falta de tiempo o los dolorosos 13 euros que cuesta la entrada (sin incluir subir a las torres o la audioguía) son motivos suficientes para que los visitantes se conformen con admirar las dos fachadas y hacer malabares con la cámara para que no se quede ningún pedacito fuera de la foto.

Pero… ¿vale la pena entrar? ¿hay mucho para ver adentro?

Yo diría que sí. Esto no quita que los 13 euros me parezcan muy excesivos, pero si te parece impresionante por afuera entonces te va a encantar cuando estés adentro. Empezando porque podrás ver más de cerca todos los detalles de las fachadas, especialmente los que están sobre las entradas y una vez  que pases las puertas seguro te llevarás una impresión brutal.

Detalle de el altar principal.
Las sombras y luces son un espectáculo.
El sol hace magia con los mosaicos.

Si te decides a pagar los 13 euros, vale la pena hacer el esfuerzo y poner 4 euros más para la audioguía o la visita guiada, nada de lo que verás está ahí por simple casualidad o capricho (subir a las torres me parece que si se puede dejar pasar, además las colas suelen ser muy largas)… Gaudí era un genio y cuando descubres la funcionalidad o historia de cada cosa te aseguro que el amor por la obra se multiplicará por 10. Si no tienes tanto dinero, siempre está la opción de acercarse disimuladamente durante un rato a algún grupo de turistas con guía y escuchar al menos un poco de la explicación 😉

Es enorme.
Hasta la luz es genial.
Hay gente de todas partes.

Un par de veces al año La Sagrada Familia ofrece jornadas de puertas abiertas, como por ejemplo los sábados de enero y durante las Fiestas de La Mercè en septiembre, así que hay que estar atentos para no dejar pasar estas milagrosas oportunidades. Me parece que a última hora de la tarde es el mejor momento para visitarla, porque ya se han ido los grupos grandes de turistas y las colas no son tan largas… aunque en verano parece estar a reventar en todo momento. Una vez adentro, si quieres hacer fotos es más que recomendable un gran angular pero en caso de no tenerlo, maniobras como acostarse en el piso o arrodillarse para ganar ángulo no serán permitidas por los guardias de seguridad…

Si tienes planeado venir a Barcelona y te gusta el rollo arquitectónico o eres fan de Gaudí, guarda unos euros para entrar… o si ya has estado pero ha pasado algo de tiempo, también es recomendable. Yo entré por primera vez a principios del 2009 y luego ahora hace poco en el 2012 y la verdad es que se aprecia mucho el cambio y descubres cosas nuevas… no sé cuando la visitaré de nuevo, pero ya me considero afortunado de haber poder estado ahí dos veces.  Yo de vez en cuando me pregunto si la veré terminada dentro de (en teoría) 14 años.

Detalles de una de las puertas.
Si alzas la vista siempre verás algo nuevo.
No importa hacia donde hagas fotos, todas quedarán buenas.